Durante los últimos años, el crecimiento de las políticas de acceso abierto en la comunicación científica ha planteado una serie de desafíos y cuestionamientos sobre la capacidad de comprensión de la información y las habilidades para utilizarla de manera efectiva. En este escenario, surgen dos interrogantes: de qué manera accedemos al material facilitado por el acceso abierto, y cómo afrontamos los desafíos de apertura para hacer efectiva la democratización del conocimiento.

Como respuesta a estas dificultades, y con el fin de contribuir al cambio real y permanente en el comportamiento de los investigadores europeos, se publicó el Manual de capacitación sobre ciencia abierta de FOSTER, un recurso educativo abierto y «viviente» financiado por la Unión Europea entre 2014 y 2019. 

Bajo este principio, catorce autores de universidades de todo el mundo colaboraron en la creación del Manual de ciencia abierta, con una metodología basada en un proceso cooperativo de escritura. Su objetivo fue el de contribuir a la estandarización de la ciencia abierta, por lo que el Manual está dirigido a cualquier persona que tenga interés por organizar eventos de capacitación de ciencia abierta, además de ayudar a introducir el concepto de la misma en eventos de capacitación de su disciplina.

Propuestas y desafíos

Como ampliación del acceso abierto, la ciencia abierta es el movimiento académico que aboga porque los resultados y los procedimientos científicos sean siempre accesibles y reutilizables. Por lo tanto, la propuesta del Manual consiste en una guía que reúne métodos, técnicas y prácticas para apoyar a los formadores en ciencia abierta en la planificación de sesiones de aprendizaje atractivas.

De esta manera, como se expresa en la introducción del Manual, su enfoque no está en «difundir la idea» de la ciencia abierta, sino en apoyar de manera más efectiva sus prácticas, a partir de la reutilización, la participación, la eficiencia, la equidad y el intercambio en la investigación. Por otro lado, reconocen que uno de los desafíos fundamentales radica en convencer a los investigadores de que esta nueva forma de hacer ciencia los beneficiará, ya que, en primera instancia, serán ellos mismos quienes deban estar dispuestos a cambiar sus prácticas

Por suerte, debido a la escasez de recursos educativos sobre Ciencia Abierta en español, el proyecto FOSTER y la Biblioteca Hernán Santa Cruz de la Cepal se unieron y entregaron una versión traducida al español del Manual a fines de 2018. 

Acceso abierto y ciencia abierta

Desde hace décadas que el movimiento de acceso abierto se ha instalado como uno de los puntos centrales de la transmisión de conocimiento de la comunicación científica. Su objetivo es que los lectores tengan acceso inmediato, irrestricto y gratuito a información en formato digital alojada en publicaciones científicas o en revistas especializadas arbitradas. Además, sirve como una herramienta para que los autores alcancen más visibilidad, es decir, que sus artículos sean más leídos y más citados por un universo mayor de lectores. En definitiva, el acceso abierto contribuye a que la investigación especializada tenga impacto real no solo en la comunidad científica, sino en la sociedad como conjunto.

Si bien las ideas en torno a la implementación del acceso abierto siguen evolucionando, es evidente que hay una tendencia generalizada hacia su masificación: según los datos aportados por Registry of Open Access Repositories (ROAR) y Directory of Open Access Journals (DOAJ), a la fecha se han creado 1.500 repositorios y más de 4.500 revistas open access en todo el mundo.

Aquí, el concepto de ciencia abierta toma un lugar preponderante, ya que, a diferencia del acceso abierto, impulsa un modelo en el que no solo podemos acceder digitalmente al producto final (el artículo publicado), sino también a los datos de investigación, las metodologías, los procesos y resultados.

El objetivo de la ciencia abierta se hermana con la idea del estímulo del aprendizaje mutuo, no unilateral e inclusivo, es decir, que favorezca la reutilización de resultados, la replicación de los mismos y cambie la forma en la que se ejercita la ciencia. En definitiva, que se encuentre al servicio del avance social y que, en palabras de la doctora Rosario Rogel-Salazar, experta en ciencia abierta de la Universidad Autónoma de México, no solo nos muestre «la punta del iceberg», como lo venía haciendo el acceso abierto, sino la estructura completa.

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