A pesar de que todo investigador que publica y comparte su trabajo en línea debiera tener un gran interés en mantener una presencia definida y visible en internet, la verdad es que todavía muchos descuidan este aspecto y no se preocupan de hacer seguimiento de sus publicaciones, permitir que otros sigan sus contribuciones e incluso aprovechar los beneficios que su producción científica puede traerle a corto y largo plazo.

Por suerte, la Open Researcher Contributor Identification Initiative, abreviada como ORCID, fue fundada en 2009 para resolver el problema de la identidad de los investigadores en línea, ya que la falta de parámetros y políticas comunes en internet en esa época hacía que para las instituciones fuera muy difícil hacer un seguimiento de la actividad de sus académicos e investigadores.

Como señalan en su sitio web, «ORCID es un proyecto abierto, sin ánimo de lucro, comunitario, que ofrece un sistema para crear y mantener un registro único de investigadores y un método claro para vincular las actividades de investigación y los productos de estos identificadores».

Además de ser una ayuda para los usuarios individuales, ORCID es también una herramienta de mucha utilidad para universidades, instituciones y agencias encargadas de financiar investigaciones, ya que permite mantener bases de datos actualizadas con información de las publicaciones del autor en repositorios, revistas y otras plataformas en línea, junto con proveer estadísticas y validación. Por ello, cada vez más universidades —como la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica o la Universidad Autónoma de Barcelona, por nombrar algunas— están interesadas en motivar a sus académicos a crear perfiles para mantener un registro de su actividad.

Cómo funciona

La cuenta ORCID se basa en un código numérico que se asocia al nombre del autor y los acompaña por sus publicaciones en la web. Es un como una cédula de identidad en línea que ayuda a homologar la presencia del usuario y mantenerla actualizada y estable. Esto permite, entre otras cosas, que no haya confusiones entre autores con el mismo nombre o que haya ambigüedad cuando el autor usa uno o dos de sus nombres o apellidos.

Esta ID puede tomar distintas formas: como un enlace directo, un widget HTML para mostrar en el sitio web, un código QR para documentos escritos o tarjetas de presentación, y una copia imprimible de la identidad completa, que sirve como una especie de currículum académico. Debido a que es un código relativamente simple, incluso es posible memorizado como el RUT o un número de teléfono importante. De este modo, la identidad presente en ORCID podrá seguir al usuario en cada publicación o actividad profesional que lo requiera, sin equivocaciones de identidad o incongruencias en los metadatos.

Por otro lado, es posible recibir notificaciones de actividad relacionada con documentos que cuentan con la ID, como cuando el documento es mencionado o enlazado en otros artículos compatibles con el ecosistema de ORCID. De este modo, es posible mantenerse al día con los caminos que toma la producción académica y ayudar a expandirla.

Cómo crear y configurar una cuenta de ORCID

Una de las ventajas de ORCID es que es muy fácil de usar. Solo necesitas registrarte en el sitio orcid.org e ingresar tu nombre, apellido y correo electrónico (la recomendación es que el principal sea tu correo institucional). Solo con eso ya podrás obtener un ID personalizado, que puedes usar como identificador en todo tipo de documentos.

Imagen 1. Primera parte de la pantalla de inscripción de ORCID, donde debes ingresar tus datos personales.

Además de los datos básicos, en la ventana inicial tendrás la opción de escoger el nivel de privacidad que quieres que tengan tus datos (completamente público, solo usuarios escogidos o privado), si quieres recibir notificaciones, y leer los términos de uso.

Imagen 2. Segunda parte de la pantalla de inscripción de ORCID, donde se ingresan las preferencias de privacidad y notificaciones.

Ya creada la cuenta, podrás completarla con datos como una breve biografía, lugares de trabajo, trayectoria, financiamiento y por supuesto obras publicadas.

Imagen 3. Pestaña «Mi registro» de ORCID.

A la izquierda se encuentras opciones adicionales como «También conocido como», «País», «Palabras clave» y más.

Imagen 4. Panel de perfil de ORCID. El círculo a la izquierda muestra las opciones adicionales.

De ellas, es importante llenar la lista de palabras clave (keywords) con términos asociados a la especialidad y las características que se quieran resaltar.

Imagen 5. Opciones de palabras clave, cada una con opciones de visibilidad a la derecha.

Ya que un problema común para hacer seguimiento de un autor es la gran cantidad de formas en que pueden firmar sus artículos, ORCID cuenta con una lista llamada «También conocido como» (also known as) que permite mostrar variaciones como «Goméz, Claudia», «Gómez Torres, Claudia Andrea», «Gómez-Torres, Claudia», «Gómez C.» y así sucesivamente. De este modo, se pueden agrupar antiguas publicaciones que en su momento fueron mal etiquetadas, o hacerse cargo de etiquetaciones con errores o que ya no funcionan correctamente.

Imagen 6. Opciones de alias «También conocido como», cada uno con opciones de visibilidad a la derecha.

En otra pestaña ubicada en la parte superior es posible controlar aspectos de la cuenta como los correos vinculados, las preferencias de idioma (si bien existe la opción de español, la verdad es que no está completamente implementada), y a quiénes se les da acceso cuando la privacidad no es pública.

Imagen 7. Pestaña «Configuración de la cuenta», con opciones adicionales de privacidad, contraseña y descarga de datos.

Por supuesto, el aspecto más importante de una cuenta ORCID es asociar el nombre con las obras publicadas. Para hacerlo, basta con acceder a la sección de Obras y presionar «+Agregar obras», donde aparecerá un menú con varias opciones de registro, ya sea de forma manual, usando el número DOI del documento, o importando datos de otros servicios como BibTeX, Scopus o Publons (del cual hablamos en un artículo anterior), por mencionar algunos.

Imagen 8. Botón para agregar obras al final de la pantalla de Mi registro ORCID. Contiene información adicional para ingresar datos de distintas aplicaciones y bases de datos de internet.

De este modo, ya podrás tener un perfil activo, que deberá verse como en este ejemplo (que tiene la ID https://orcid.org/0000-0002-1825-0097).

Imagen 9. Ejemplo ficticio (y humorístico) de un perfil de ORCID.

Con estos pasos ya podrás usar tu perfil de ORCID, que podrás entregar al momento de presentar publicaciones a revisión, un requisito cada vez más común entre revistas y editoriales que buscan mantener perfiles actualizados de los autores y seguir el impacto que tendrá el artículo.

Imagen 10. Ejemplo de indicador de ORCID en la revista Educación.

Por lo tanto, ya no hay excusa para no crear y mantener al día tu identidad profesional en línea a través de este servicio gratuito y abierto, que además te permitirá tener una mejor interacción con pares, instituciones, editoriales y fuentes de financiamiento.

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